El oficio de escriñero: cestas de mimbre y paja
Una mirada a una artesanía tradicional capaz de crear recipientes muy precisos con fibras vegetales. Emilio Alonso muestra el trabajo del escriñero en Lucillo.
El oficio de escriñero. Elaboración de cestas artesanales con mimbre y paja recupera una labor tradicional vinculada a la cestería, pero con una especialización muy concreta. El programa se detiene en la fabricación de recipientes pensados para contener productos diminutos sin que se pierdan por las juntas.
La emisión principal está prevista el jueves, 8 de octubre, a las 22:05 en Oficios perdidos. La propuesta viaja hasta el pueblo maragato de Lucillo, en León, donde en 1998 Emilio Alonso explicó cómo se realizaba este trabajo artesanal.
Un recipiente pensado al detalle
Aunque los cesteros elaboraban piezas muy variadas con fibras vegetales, el escriñero se ocupaba de un tipo de cesta especialmente ajustada. Su utilidad estaba en guardar grano, sal u otros productos de pequeño tamaño, de modo que la técnica debía evitar cualquier rendija por la que pudiera escaparse el contenido.
El interés del programa está en observar un conocimiento práctico transmitido a través del gesto, la elección del material y la precisión manual. El mimbre y la paja no aparecen aquí solo como materia prima, sino como la base de una forma de trabajar que respondía a necesidades cotidianas muy concretas.
Esta entrega de Oficios perdidos pone el foco en una artesanía que ayuda a entender la relación entre los pueblos, sus recursos cercanos y los objetos útiles del día a día. Sin recurrir a grandes artificios, el testimonio de Emilio Alonso permite acercarse a un oficio especializado que forma parte de la memoria material de Lucillo y de la tradición cestera.